Esto es lo que miles de inocentes fieles a Dios ignoran del falso profeta hondureño. Aquél que no tiene más que ambiciones monetarias y no un testimonio saludable.Si esos miles de fanáticos se quitan las vendas, será un milagro de Dios y el paraíso hará ver a la serpiente que tentó con falsas promesas a los hombres y mujeres de Honduras.
Por favor, no dejemos que sinvergüenzas como éste sigan enriqueciéndose en Honduras a costillas de los devotos hermanos.




